El llamado “esmog” o “smog” ya está
asociado con las grandes ciudades de todo el mundo. Es esa
contaminación que se queda estancada en el aire, que es perfectamente
visible como si fuera una especie de niebla, y que grandes ciudades como Pekín
o Madrid sufren constantemente.
Hasta ahora la solución al smog es
simplemente dejar de contaminar, de ahí las prohibiciones de entrada de
vehículos contaminantes cerca del centro de las ciudades, pero realmente no
hay una manera sencilla de atrapar esa contaminación y limpiar el
aire.
Así funciona
el edificio que se come la contaminación
En la ciudad de Milán van a
intentarlo con un edificio que puede capturar la contaminación del aire. El
Palazzo Italia es un edificio de diseño como otro cualquiera, pero además de su
aspecto espectacular, lo importante es el material en el que está construida la decoración
exterior de 9.000 metros cuadrados, que envuelve los cristales de la
fachada.
Se trata de una mezcla de cemento y
dióxido de titanio, que cuando entra en contacto con la luz captura los
distintos compuestos de óxidos de nitrógeno del aire, convirtiéndolos
en una especie de sal inocua que se queda pegada a la decoración. Cuando
llueve, la fachada se limpia y esas sales se disuelven.
Sin embargo, nada de esto serviría de
mucho si el edificio produjese más contaminación de la que atrapa; por eso el
Palazzo Italia consume un 40% menos de electricidad que un edificio
convencional del mismo tamaño, y no emite contaminación gracias al uso de
cristales fotovoltáicos y cemento fotocatalítico que es capaz de
limpiarse sólo con la luz del Sol.

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